Moneda: La moneda oficial es el Dirham (MAD); el cambio aproximado fluctúa entre 10´3 y 10´9 Dirham por Euro. En casi todos los sitios aceptan Euros, aunque eso si, al cambio «fácil» y menos ventajoso de 1€ = 10 MAD. Hay bancos y cajeros automáticos en todas las ciudades y pueblos importantes, aunque el uso de la tarjeta de crédito es bastante limitado y les «cuesta» aceptarlas en las gasolineras y hoteles que no sean de un cierto nivel.

Horario: Actualmente, en Marruecos es la misma hora que en España, esto es importante tenerlo en cuenta especialmente para el horario de ferrys aviones, etc.

Combustible: Si vamos a circular por carretera no tendremos ningún problema para encontrar combustible, ya que hay una extensa red de gasolineras por todo el país. Si vamos a circular por pistas… tampoco, ya que normalmente no realizaremos tantos Km. de pistas como para no encontrar una gasolinera. Lo anterior admite un par de matices, si nuestro coche es gasolina es posible que encontremos que en algunas gasolineras se les ha acabado momentáneamente; si nuestro coche (diesel o gasolina), tiene una autonomía inferior a los 350 Km. en ambos casos (solo si vamos a circular por pistas), es recomendable llevar un Jerrican que nos pueda sacar de un eventual apuro.

Los precios son inferiores a los de España, y al cambio, un litro de diesel suele salir actualmente entre 0´90 y 1 €. La gasolina suele estar unos 20 cts. más cara.

En cuanto a la calidad, esta ha mejorado mucho en los últimos años, no teniendo que ser un problema ni para los coches más modernos. Hay que hacer caso omiso de quienes te dicen que la mejor es la de Afriquia, la de Ziz, la de Shell… es la misma y lo que si hay que tener en cuenta es si la gasolinera es muy vieja, en cuyo caso, aumentan las posibilidades de que sus depósitos estén sucios y/o tengan mucha agua acumulada… fuente de problemas.

En el Sahara Occidental (antiguo Sahara Español), el combustible es más barato al estar subvencionado, y por una simple cuestión de temperatura, el diesel que venden todo el año es «de verano», que comienza a formar cristales de parafinas a 0ºC (un gasóleo de invierno lo hace a -9ºC), estos cristales obstruyen los filtros de combustible, por lo que hay que tener mucho cuidado si en inverno cargamos allí los Jerrican y luego nos los traemos para España (en mi caso me tocó cambiar cuatro filtros de gasoil en 2000 Km…).

Peajes: Básicamente hay una autopista de peaje que une el norte (Ksar Sghir, Tánger), con el sur (Casablanca, El Jadida), por la costa, de la que salen los ramales a Marrakech y Agadir. Son más baratas que en España y merecen la pena si lo que queremos es avanzar rápido para llegar a nuestro destino. Hay que pagar en Dirham porque no admiten tarjetas extranjeras. Aunque parezca inconcebible, es posible encontrar gente cruzando en ellas, vacas pastando junto al arcén… cuidadín.

Pasaporte: El único requisito que un ciudadano español necesita para ir a Marruecos es el pasaporte, al que le deben de quedar como mínimo seis meses de vigencia.

Documentación vehículo: Como es normal, debemos de llevar con nosotros toda la documentación de nuestro vehículo, la necesitaremos al llegar a la frontera para rellenar el documento de importación temporal del vehículo. Es ¡Muy Importante!, recordar que si el vehículo no está a nuestro nombre, deberemos llevar una autorización del propietario en la que nos autorice a utilizarlo, sellada por algún organismo oficial (el banco vale). En cuanto al seguro, al ser Marruecos país ribereño del Mediterráneo, estamos cubiertos con nuestra póliza española, aunque deberemos de llevar la carta verde, que unas veces de forma automática, otras veces teniéndosela que pedir expresamente, todas las compañías expiden de manera gratuita. Es conveniente consultar con nuestra compañía de seguros cual es el tipo de asistencia que nos brindarán, pues algunas compañías se niegan a prestar asistencia si nos encontramos a una cierta distancia de la costa.

Conducción: La conducción en Marruecos es un tema que merecería por si solo un artículo completo. La implantación de la ITV y los esfuerzos del gobierno por reducir la siniestralidad, están empezando a dar sus frutos, pero hoy por hoy, conducir en una gran ciudad marroquí requiere de un «curso» que no se soluciona con un viaje. Básicamente suceden cosas como que al llegar a un cruce o rotonda, el que llega primero tiene preferencia, ante la duda, el más grande tiene preferencia… es curioso, pero cuando te acostumbras, descubres que ese caos tiene un cierto orden, y todo el mundo (peatones, ciclistas, carros de burros, taxistas, camiones…), parece saber cuánto «morro» puede echarle a cada situación en un momento dado, de manera que no termine siempre en un desastre.

En las carreteras de doble sentido, el que viene adelantando tiene preferencia, más que nada porque si no, el resultado acostumbra a no ser muy agradable. En España hay carreteras en las que la línea discontinua indica el eje de la calzada. En Marruecos, a veces parece que esta función la realiza la línea continua, que casi nadie respeta.

Viajar de noche es muy poco recomendable, perros, vacas, burros, ciclistas sin luces vestidos de oscuro, ciclomotores… nos irán «asaltando» continuamente a lo largo de la carretera, pasando en muchas ocasiones a centímetros de ellos… un stress que si es posible, conviene evitar.

Los límites de velocidad son similares a los de España, y tanto en las carreteras secundarias como en las autopistas, es frecuente encontrar gendarmes «agazapados» detrás de un árbol, seto o cualquier tipo de parapeto con el trípode o la pistola de radar en la mano. Las multan van de los 150 a los 600 Dh. (dependiendo del porcentaje de exceso de velocidad), que hay que abonar en el acto.

Vacunas y Medicamentos: No es necesario ningún tipo de vacuna para viajar a Marruecos, aunque si es recomendable llevarnos todos los medicamentos que utilicemos usualmente, así, aparte de los tratamientos que estemos tomando, es bueno llevar pastillas para el dolor (Ibuprofeno, Paracetamol), para una hipotética diarrea (Fortasec), algún laxante, crema para el sol, tiritas. Esto es debido a que allí algunas farmacias no están tan surtidas como en España y, en ocasiones, podemos tener problemas para encontrar ciertos medicamentos.

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